La selección comienza por el objetivo: recorte de picos, respaldo, autoconsumo, gestión de demanda o apoyo al mercado energético.
Los controles incluyen capacidad útil, potencia PCS, duración, diseño térmico, funciones EMS, comunicación, certificación y temperatura del emplazamiento.
Unos requisitos claros permiten elegir la arquitectura antes de que la oferta resulte difícil de modificar.
